Sicarios de 12 y 13 años, una realidad en Costa Rica: “Donde no hay familia, la banda criminal se vuelve la familia”

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Sicarios de 12 y 13 años, una realidad en Costa Rica: “Donde no hay familia, la banda criminal se vuelve la familia” 



Director de OIJ apuntó a un problema estructural de falta de oportunidades educativas y laborales. 

 El experto en seguridad Gerardo Castaing, se manifestó en el reportaje con respecto al papel que cumplen los padres de familia y el nivel de responsabilidad que tienen ante toda esta problemática social, en la que los menores de edad se están uniendo a bandas criminales para ejercer actividades delictivas como el sicariato. Es claro, que los que tutelan a estos jóvenes y niños, muchas veces se desentienden de sus hijos e hijas dejándolos a merced de personas inescrupulosas que aprovechándose de su vulnerabilidad los utilizan para fines criminales, a esto le podemos sumar el contenido distorsionado que producciones audiovisuales a través de los medios de comunicación masiva transmiten, que de manera superflua envían mensajes muy negativos, haciéndole creer al televidente que la vida de criminales narcotraficantes es glamurosa y llena de éxito.  Esta visión distorsionada y alejada de la realidad, puede influir negativamente en la percepción de los jóvenes, haciéndoles creer que seguir este camino es viable y atractivo.  

Los padres deben de tomar un rol activo en la vida de sus hijos e hijas, ellos y ellas necesitan ser orientados y apoyados a nivel emocional, fomentándoles, además, valores positivos, con una comunicación fluida, constante y abierta, la cual evitara que estos incursionen en actividades delictivas.   

Una familia fuerte y saludable, es una sociedad madura y estable, sin embargo, lamentablemente la desintegración familiar y la falta de principios y valores, forman parte del estado de descomposición social actual. Cuando las familias no pueden proporcionar un entorno seguro y de real soporte, los (as) jóvenes están más susceptibles a influencias adversas y pueden ser atraídos a por actividades ilícitas. Por otro lado, La colectividad no asume su propia responsabilidad con respecto al fenómeno criminal que la afecta, puesto que la continua degradación social ha propiciado un caldo de cultivo para múltiples males, que terminan siendo muchos de ellos, las causales multifactoriales de entornos criminales. Es un problema mutifactorial que requiere una respuesta integral, puesto que, no sólo se necesitan fortalecer a las familias, sino también mejorar las condiciones de vida, sociales y económicas. La educación de calidad es vital y las buenas oportunidades laborales, que dignifiquen a las personas.   

Ruiz, P. (2023, octubre 8). Sicarios de 12 y 13 años, una realidad en Costa Rica: “Donde no hay familia, la banda criminal se vuelve la familia”. El Observador CR. Recuperado de https://observador.cr/sicarios-de-12-y-13-anos-una-realidad-en-costa-rica-donde-no-hay-familia-la-banda-criminal-se-vuelve-la-familia/   

 

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